lunes, 11 de marzo de 2024

Paradigmas en la ciencia económica: La síntesis neoclásica y la nueva síntesis neoclásica

     En su obra The Structure of Scientific Revolutions Thomas Kuhn afirmó que en las disciplinas científicas, existe una suerte de ciclo en el que cada cierto tiempo aparecen teorías o evidencias que contradicen el paradigma existente de esa disciplina generando una crisis y desembocando en un cambio de paradigma que incluye los conocimientos del paradigma anterior más las nuevas explicaciones. Aunque las afirmaciones de Kuhn fueron criticadas por parte de algunos científicos y filósofos de la ciencia, yo personalmente considero que este ciclo puede observarse en la ciencia económica, aunque no tengo tan claro eso de que los nuevos paradigmas tengan porque suponer siempre un avance. A continuación, voy a comentar muy por encima los últimos paradigmas de la ciencia económica.

    El primer cambio de paradigma del que voy a hablar es el conocido cómo síntesis neoclásica o neo-keynesiana, que tuvo lugar durante los años 40s y 50s del siglo pasado, y que dominó la ciencia económica hasta los años 80s. 

    Antes de este cambio de paradigma, la ciencia económica estaba dominada por las teorías neoclásicas elaboradas a finales del siglo XIX y principios del XX por autores como Alfred Marshall, Léon Wallras y  William Jevons entre otros. Estas teorías se basaban en supuestos teóricos como la competencia perfecta (mercados competitivos sin monopolios/oligopolios que permitan la fijación de precios) o la existencia de rendimientos decrecientes (cada unidad de factor trabajo o capital añadida a una función de producción reduce su productividad marginal). El resultado de estas teorías era que el libre mercado tiene cómo consecuencia una asignación eficiente de los recursos (que maximiza los beneficios de los individuos de la sociedad o minimiza sus costes).

    A partir de los años 30s, después de la Gran Depresión, algunos de los supuestos de la teoría neoclásica empezaron a ser cuestionados en base a las afirmaciones de John Maynard Keynes en su obra Teoría General del empleo, el interés y el dinero. En esta obra, Keynes afirmaba que muchos de los supuestos sobre los que se sustentaba la economía neoclásica no eran realistas y que los mercados tiene imperfecciones que generan los ciclos económicos y por tanto las recesiones. Además, su teoría sostenía que la intervención estatal podía ayudar a recuperar los niveles de inversión previos tras una recesión.

    Cómo respuesta a las afirmaciones de Keynes en los años 40s y 50s se llegó a la síntesis neoclásica o neo-keynesiana, que mantenía los fundamentos neoclásicos pero que daba algo de margen a las ideas keynesianas, permitiendo al Estado tener un papel estabilizador en la economía durante en el corto plazo.

    Como respuesta a este paradigma, surgieron diferentes corrientes como los Post-Keynesianos, que defendían que la síntesis no reflejaba  verdaderamente las ideas de Keynes (sus críticas a muchos de los supuestos neoclásicos se habían ignorado y se relegaban sus ideas únicamente al corto plazo) y los "nuevos clásicos" que criticaron el papel del Estado en la economía y defendían que las intervenciones estatales no tenían efecto ni siquiera en el corto plazo (los agentes económicos poseen expectativas racionales y son capaces de predecir los efectos de la intervención estatal y actuar en consecuencia, anulando su efecto). También aparecieron los "nuevos keynesianos" que incluyeron en sus teoría las expectativas racionales pero mantuvieron supuestos keynesianos como la competencia imperfecta o la rigidez de precios y salarios.

    Finalmente, se llegó a lo que se conoce como nueva síntesis neoclásica en la que se adoptaban las ideas de los nuevos clásicos y el Estado dejaba de tener un papel importante como estabilizador en la economía, pero se aceptaban algunos supuestos de los nuevos keynesianos como la competencia imperfecta y la rigidez de precios y salarios. Las ideas Post-Keynesianas, aunque en muchos casos no consiguieron ser rebatidas, fueron prácticamente ignoradas. 

    En la actualidad, se podría considerar que la ciencia económica está en crisis, puesto que el consenso creado entorno a la nueva síntesis neoclásica esta roto desde la Gran Recesión (crisis financiera del 2008). Ideas cómo que la intervención estatal no es útil para recuperar a una economía de una recesión son muy difíciles de sostener tras la crisis del 2008, y las respuestas en materia de política económica de las diferentes regiones. Por ejemplo, en muchos países de Europa, la respuesta a la crisis consistió en políticas de austeridad que alargaron  y profundizaron la crisis, mientras que Estados Unidos, que realizó políticas fiscales expansivas (de corte keynesiano, se podría decir) se recuperó en mucho menos tiempo. A su vez, la rapidez con la que ambas regiones se han recuperado de la crisis económica generada por el COVID gracias en parte a políticas fiscales fuertemente expansivas, han terminado por minar todavía más la credibilidad de la nueva síntesis.

    El  futuro es incierto y la respuesta de un gran número de economistas a la ruptura del consenso ha sido o ignorar los problemas teóricos o el abandono del estudio de las cuestiones teóricas y el centrarse en los apartados más prácticos y aplicados de la economía.

1 comentario:

CST Y PATENTES

     A continuación voy a exponer algunas ideas que me han parecido interesantes del tema 4 del curso.     En primer lugar, del tema del CST...